
Cuenta la historia que el Señor de Pacomarca fue por muchos años el gran maestro de los tejidos y bordados. En ningún otro lado se producían tan bellos y finos textiles utilizando no sólo las fibras mas finas que se encontraban en el reino sino también hasta hilos de oro, mezclados con los tejidos. Los diestros y talentosos artesanos, que abundaban en la región, tejían, con sumo cuidado y cariño, las mas bellas piezas que jamás se haya visto.
Pero un día el jefe de sus vastos talleres vino a él y le dijo: " Señor, me temo que no podremos seguir produciendo las finas piezas que solíamos hacer. La fibra de Alpaca que recibimos éstos días se vuelve cada ves más gruesa y a nosotros apenas si nos queda algo de fino para poder trabajar nuestras mejores prendas".
El señor se preocupó, luego se entristeció y finalmente se desalentó. No sabía que estaba pasando ni sabía qué hacer. Pero entonces llegaron sus hijos y le propusieron hacer un largo viaje para visitar todas lascomarcas donde se criaban Alpacas y descubrir entonces lo que realmente estaba pasando. Y así lo hicieron. Caminaron por días y días el reino entero, hablaron con la gente e inspeccionaron miles de miles de animales. Al final, encontraron la causa del misterio: La gente no cuidaba bien de sus animales y, peor aún, estaban mezclando Llamas con Alpacas !!
De regreso en casa el señor y sus hijos decidieron tomar cartas en el asunto y revertir esta situación.Trazaron entonces un plan para rescatar las Alpacas mas finas que quedaban en el reino para trasladarlas a Pacomarca donde las criarían con esmero y para multiplicarlasypoder así seguir produciendo los bellos textiles de antes.
Durante los próximos años caminaron y caminaron por vastos territorios recolectando las Alpacas mas finas que pudieron encontrar. Las llevaron a Pacomarca donde las reproducían con cuidado y entusiasmo. Año tras año escogían las mas finas y prestaban mucha atención a la mejora en la finura de la fibra y los progresos que iban consiguiendo.
Al cabo de unos años el señor llegó a tener en su lugar el mas bello y fino hato de Alpacas que jamás alguien haya visto. Su fibra se esquilóy con ella se volvieron a producir los maravillosos textiles de antaño. El señor llamó entonces a sus hijos y les dijo: " Hemos rescatado las Alpacas del olvido. Ahora podemos volver a producir los excepcionales textiles que sabíamos hacer.Pero aún no tenemos suficiente de esta fibra fina para dar de trabajo a toda nuestra gente ni para hacer tantas piezas como se requieren. Debemos multiplicar este hato!"
De allí en adelante las finas Alpacas se distribuyeron por el reino entero y los preciosos vellones volvieron a llegar en abundancia a los talleres para ser transformados en fantásticas piezas.La fama de estos textiles trascendió las fronteras y pronto gente de todo el mundo llegaba para adquirirlos. El señor y su gente volvieron a ser felices; todos volvieron a tener suficiente trabajo hasta que se dieron cuenta que la fuente de tanta fortuna eran justamente las Alpacas de pelo fino.Prometieron entonces nunca más dejar de velar por ellas.
Y así, desde entonces,Pacomarca se convirtió por siempre en "La Tierra de las Alpacas".
|